viernes, 29 de octubre de 2010

...murió mi amigo, mi fiel y leal Changó....

...mi siempre recordado Changó y mi hija PATTY.....

…murió mi amigo, mi fiel y  leal Changó…


….seis y veinte de la tarde del día de ayer, yo estaba listo para ir a la procesión a cargar a mi  Señor, traté de despedirme de   él como siempre lo hacía, me miró  con  ojos tristes, como llorando, movió sus mandíbulas dos veces y expiró en mis brazos………………….había muerto mi Changó querido, mi perrito  del alma,  el compañero leal que me había acompañado los últimos ocho años, había sucumbido mi mejor amigo, quién  con sus juegos torpes propios de su  raza,  había alegrado mi hogar y  conseguido el  cariño  de mis hijas Patricia y Marthita………..la forma como se despidió de mi  me dejó  atónito  y desconcertado……….pero tenía que aceptar su muerte ,  ya no había nada que hacer, los últimos cinco días no comía nada, ni el suero ni la comida especial  pudieron neutralizar su anemia , creo que mi perrito  ya no quería vivir, y que ese abandono de no probar bocado alguno , era su  forma de despedirse de mi familia.
Changó descansa ya…………. pienso que   su reflexión canina le indicaba el ya no continuar causándome molestias,  creo  que  deseaba evitarme el  cotidiano  trajín por mis años  y  que sea yo el que descanse de él, …….que ansiaba  hacer un alto definitivo a   nuestras   caminatas  …..……  su triste mirada me decía  que quería  morir,........ asi lo entendí.
Mi fiel Changó sabía que  tengo muchos amigos, Changó solo me tenía a mí  y  finalmente decidió   renunciar  a vivir para que  yo siga con los otros ….…. mi perrito  quería que prescindiera de él……. sus ojos  me lo indicaban, y  por eso resolvió  que sea el veintiocho de octubre  el día para  desertar y así fue carajo , que tristeza y  pena  nos dejas loquito del alma. Changó pensaba que el dolor  que nos causaría su muerte sería  efímero, pasajero………pero  te equivocaste mi querido camarada,   vamos a extrañar tus juegos y  fuertes ladridos…..siempre te vamos a recordar mi leal amigo.

Yo fui tu religión, yo fui tu gloria;
a Dios en mí soñaste;
mis ojos fueron para ti ventana
del otro mundo.
¿Si supieras, mi perro,
qué triste está tu dios, porque te has muerto?


También tu dios se morirá algún día!
Moriste con tus ojos
en mis ojos clavados,
tal vez buscando en éstos el misterio
que te envolvía.
Y tus pupilas tristes
a espiar avezadas mis deseos,
preguntar parecían:
¿Adónde vamos, mi amo?
¿Adónde vamos?

El vivir con el hombre, pobre bestia,
te ha dado acaso un anhelar oscuro
que el lobo no conoce;
¡tal vez cuando acostabas la cabeza
en mi regazo
vagamente soñabas en ser hombre
después de muerto!
¡Ser hombre, pobre bestia!

Mira, mi pobre amigo,
mi fiel creyente;
al ver morir tus ojos que me miran,
al ver cristalizarse tu mirada,
antes fluida,
yo también te pregunto: ¿adónde vamos?

¡Ser hombre, pobre perro!
Mira, tu hermano,
ese otro pobre perro,
junto a la tumba de su dios, tendido,
aullando a los cielos,
¡llama a la muerte!

Tú has muerto en mansedumbre,
tú con dulzura,
entregándote a mí en la suprema
sumisión de la vida;
pero él, el que gime
junto a la tumba de su dios, de su amo,
ni morir sabe.
(Miguel de Unamuno)


Enrique Bravo Castrillón

1 comentario:

Brasanos dijo...

Tío, acabo de leer tu blog y realmente dices en el una gran verdad que mucha gente ni siquiera tiene idea que existe, el amor por los perros es casi casi parecido al que le tenemos a nuestra familia, porque de alguna manera ellos forman parte tambien de ella,y siempre estan alli en las buenas y en las malas,lamento que sucediera ,pero ellos tambien como nosotros solo estamos de paso en este mundo y hay que tratar de hacer de nuestro andar en la vida sea lo mas positivo para quienes nos rodean. un abrazo.